sólo deseaba la felicidad. . .
Deseaba la perfección
deseaba otra realidad. . .
En el afán de tocar el cielo
olvidó que las estrellas son de fuego. . .
En el afán de encontrarse diferente
olvidó el sentido. . . inició el ruego
. . . Ahora sólo clama al cielo por misericordia
para su pobre corazón atormentado
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