lunes, 11 de febrero de 2013

Encuéntrame

Sin premura. . .
más lento, más suave, más intenso;

Arduo trabajo el contener la agitación
ante la impaciencia de la espera;
Los anhelos se deslizan como gotas de sudor,
Los sueños se exhalan como sollozos de placer.

Sin pausa. . .
más recio, más persistente, más incesante;

Un arrebato que anuncia la certeza de la ocasión
La desnudez que declara el fin de una travesía;
El pudor ausente como el juicio,
El encanto seductor como el apetito.

Sin calma. . .
más indócil, más lascivo, más imprudente;

El capricho saboreándose con cada mordisco de gloria
El miedo desvaneciéndose con cada roce de eternidad,
La adoración  conquistando con cada sorbo de inocencia. . .

. . . El bramido del mar alcanza su apogeo ante la serenidad de la noche,
La perdición del viento alcanza su reposo ante la divinidad de la escena.

> Encuéntrame hoy. . . encuéntrame siempre <