La oposición ante el dictamen de un destino que se cree juez de lo absoluto,
juega con sus piezas de ajedrez desde que el sentir estaba oculto.
Tanto espacio, tanto tiempo, tanta espera. . .
al desenlace la verdad al rojo sangre se vuelve una mentira oscura.
¿Quién gana? ¿Quién pierde en ésta partida?
El destino rie insolente ante el hecho vil de su desvergüenza. . .