Pies de cemento, sueños sin sustento, desasosiego mental, son el peso de una culpa que aprisiona. . .
La impulsividad desmedida; el amargo trago de miel que embriagó el momento
La inquietud; la lección suicida por corromper el equilibrio de la ignorancia
La ternura; el sentimiento más puro y de sinceridad innegable
La omisión de una historia pasada. . . la inesperada gota que derramó el mar de titubeos
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